BRETONSTONE

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6 Julio, 2018
La historia del Bretonstone® es la historia de un sueño convertido en realidad y es parte integrante de Breton SpA con sus 50 años de innovación tecnológica. Una compañía que se ha convertido en líder mundial en su sector, orgullosa de su identidad “italiana”, que nunca ha deslocalizado su actividad confiando en la creatividad y profesionalidad intrínseca de los italianos.

La historia del Bretonstone® es la historia de un sueño convertido en realidad y es parte integrante de Breton SpA con sus 50 años de innovación tecnológica. Una compañía que se ha convertido en líder mundial en su sector, orgullosa de su identidad “italiana”, que nunca ha deslocalizado su actividad confiando en la creatividad y profesionalidad intrínseca de los italianos.
Pero también es, sobre todo, la historia de un hombre, el Cav. del Lavoro Marcello Toncelli, su fundador, y de todos aquellos que “creyeron” y realizaron junto a él el gran sueño llamado Bretonstone®
En 1963 nace en Castello di Godego en la provincia de Treviso, la empresa Brevetti Toncelli, posteriormente Bre-Ton y por último Breton; opera en el sector de la maquinaria para la elaboración de la piedra natural, pero poco después crea y desarrolla el sector de la tecnología y de la maquinaria para la producción de lo que ahora se llama Piedra de Ingeniería, o Engineered Stone, y antes se llamaba piedra aglomerada, ya que estaba compuesta por fragmentos de piedra ligados con resinas. 
En la actualidad Breton, liderada por los hijos Luca y Dario, es una realidad consolidada en todo el mundo, que hace de la investigación y desarrollo su fuerza motriz y da trabajo a unas 600 personas en las cuatro plantas de producción ubicadas en la región del Veneto y en sociedades en el extranjero, con una previsión de facturado global para el 2013 superior a los 150 M€.  
El fundador Marcello Toncelli, según todos sus colaboradores más cercanos, siempre fue un paso por delante, a veces tan adelantado que parecía un temerario, pero él tenía visión y además la intuición, la pasión y la tenacidad para poder realizarla. Sabía que el futuro estaba en un producto de piedra industrial, que se pudiera fabricar en serie en tantos metros cuadrados como fueran necesarios, del color deseado, con la misma estructura y todo ello… pulsando simplemente un botón.
La prehistoria del Bretonstone® estaba formada por bloques de resina de poliéster y fragmentos de mármol, materiales que se metían a mano en encofrados (de tamaño de 30x50 cm), los bloques se compactaban y luego se cortaban en baldosas. Las dimensiones de los bloques posteriormente creció hasta los 300x125 cm, los tableros finales tenían un aspecto tipo “palladiano”.
Era el principio de los años 70: la idea innovadora era la de dar una apariencia diferente al material, similar al granito, con agregados de tamaño pequeño en lugar de grandes dimensiones como al principio, y la posibilidad de producir tableros en lugar de bloques para cortar.
Así nació la visión y el “gran sueño” del Bretonstone® y con el sueño la apuesta de lograrlo. Y también todas las tecnologías desarrolladas y objeto de numerosas patentes.
Las dificultades y pruebas fueron largas e innumerables: famosa es la que el Cavaliere resolvió con la legendaria “bolsa de agua caliente”: los primeros productos tenían porosidad porque la resina incorpora aire; el Cav. Toncelli tuvo la idea de poner la masa al vacío y para ello utilizó una bolsa de agua caliente: puso la masa en su interior, enroscó el tapón, la golpeó con una tabla y un martillo para que se compactara y la metió en el horno para catalizar; al cortar el caucho apareció la primera baldosa de BS. Gracias al vacío salió sin porosidad y se veía bien el efecto de la granulometría de los agregados: ¡Todo un éxito! Llegados a este punto sin embargo había encontrar la manera de lograr industrialmente “la bolsa de agua caliente”. Los tableros de grandes dimensiones eran difíciles de elaborar y al endurecerse se curvaban: llevó años encontrar las soluciones técnicas para lograr un producto perfecto, gracias al desarrollo de la tecnología original de compactación por vibrocompresión al vacío de mezclas con una mínima cantidad de resina de poliéster.
Finalmente, después de años de ensayos e investigación, se puso en marcha la primera planta Bretonstone® para producir tableros de dimensiones de 125x125 cm, vendida en 1979 en Túnez a la empresa Caremac; al mismo tiempo, otra planta igual se vendió en Venezuela, y posteriormente en Verona a la empresa Stone Italiana; y luego en Singapur, después en España a la compañía Hidaque, de nuevo en Italia a la empresa Santa Margherita y más tardes a Armstrong Flooring en Estados Unidos.
Al igual que con todos los productos nuevos, fue necesario el paso del tiempo para que el Bretonstone® se afianzara: una maduración del mercado, ejemplos de aplicación. Los arquitectos no sabían cómo se comportaría la resina con el paso del tiempo, con el sol y los agentes atmosféricos, temían que se estropeara y deteriorase; había mucho escepticismo, pero en Breton seguían creyendo.



El primer Bretonstone® tenía una característica que el mercado veía como limitación: aunque la apariencia era similar al granito, la mezcla estaba hecha de resina de poliéster y agregados de mármol y, por lo tanto, tenía las características del mármol, conocido por ser más blando que el granito. Para tener las características de dureza del granito había que utilizar en la mezcla un material duro como el cuarzo, pero más difícil de tratar.

A finales de los años 70, Breton inventó el pulido en línea de materiales de piedra natural dura, como el granito, mediante pulidoras con cabezas a sectores oscilantes y a principio de los ochenta, la reconocida Levibreton KG se estaba difundiendo por todo el mundo.
De aquí surgió la idea del Bretonstone®, fabricado con agregados duros como la arena de sílice, el cuarzo, el granito: en 1982 se suministró a la empresa Saro de Trento una planta para fabricar tableros Bretonstone® con dimensiones de 125x125 cm con granulados de pórfido cuarcífero y posteriormente en 1984, una planta similar a la empresa Marble Work en el Reino Unido para la producción de tableros con arena de sílice, pulidos con cabezas a sectores oscilantes.




Las primeras plantas Bretonstone® para la elaboración de grandes tableros de 125x308 cm con arena de sílice y/o cuarzo molido: CAESARSTONE y COSENTINO.


Bretonstone® ya era tan hermoso como el granito, pero con prestaciones incluso superiores: más resistente y no absorbente; después de un tiempo, todos los productores de Bretonstone® optaron por los agregados de arena de sílice y/o de cuarzo.
La evolución por supuesto siguió avanzando: en 1987 se puso en funcionamiento en Israel en la empresa CaesarStone la primera planta Bretonstone® que utilizaba la nueva tecnología para fabricar grandes tableros con dimensiones de 125x308 cm; la instalación se orientó inicialmente  para el uso de granulados de mármol pero enseguida se convirtió para la producción de tableros con arena de sílice y luego cuarzo molido, gracias a los estupendos resultados tecnológicos de la planta del Reino Unido.  

Y la elección determinó el éxito de la compañía, que ahora cotiza en el NASDAQ de Nueva York, y que en la actualidad cuenta con 4 plantas que en breve se convertirán en 6.
Poco después en España, Cosentino, que en el año 1989 había instalado una planta para utilizar los descartes de su cantera de mármol blanco Macael, se decantó posteriormente por el cuarzo con Silestone, lo que determinó su crecimiento exponencial, gracias también a la acertada y  exitosa acción de marketing promovida en el mercado de América del Norte. 
Y así Cosentino tras la primera planta adquirió la segunda, luego la tercera, la cuarta, hasta contar con 11 y convertirse en el mayor productor de Bretonstone® cuarzo en el mundo.
LOS TABLEROS JUMBO



Con el paso del tiempo ha habido una evolución en las medidas de los tableros, con un ancho aumentado de 125 a 144 a 166 cm y ahora Breton ofrece plantas con tecnología aún más innovadora para producir tableros “Bretonstone® Jumbo” con dimensiones de 212x367 cm y una inmejorable apariencia, un lujo para la vista y las posibilidades de elaboración.
EL LOOK




También la apariencia ha evolucionado con los años: primero el aspecto de granito, luego el monocolor, después el mármol veteado y ahora además el efecto “granito exótico”, similar a algunos granitos brasileños prestigiosos y valiosos, como el propuesto por Cambria en Minnesota y otros fabricantes.




Los diversos fabricantes han destacado la apariencia estética de los productos, con inserciones valiosas de vidrio de colores, cristales, espejos, piedras semipreciosas, en lugar de limaduras de bronce que lo han “salpicado de oro”, convirtiendo Bretonstone® en un producto de prestigio: ya lo era por la calidad y lo es aún más por su belleza. 
BRETONSTONE ES GREEN



Bretonstone® es un producto ecológico, tanto en el proceso de producción como en el producto final; y en la actualidad íntegramente “green” en la versión con resina Biolenica® a base de aceites vegetales de fuentes renovables.
BRETONSTONE: UN PRODUCTO Y UN MUNDO DE MARCAS COMERCIALES



Bretonstone® es una gran familia, que engloba todos los productos fabricados por las diferentes empresas que lo producen y que han personalizado su nombre, para reafirmar su identidad comercial: Stone Italiana, Santa Margherita, Caesarstone, Technistone, Cosentino, Cambria, Seieffe, Quarella, Privilege, Silicalia, Hanwha, AKG, Dupont, Vicostone, Diresco, Falat, ZKM, Pokarna, Quartzforms, LG, Belenco, Daelim.
BRETONSTONE: UNA REALIDAD EN TODO EL MUNDO
Para entender el alcance del fenómeno merece la pena analizar las cifras en el tiempo: el sector del Bretonstone®, un invento de la zona de Venecia, ha crecido en estos años: en la actualidad cuenta con unas 60 plantas en funcionamiento en todo el mundo que emplean directamente a más de 6.000 personas y producen al año más de 20.000.000 m2 de tableros. 
Pero lo más sorprendente es el número exponencial de puestos de trabajo que Breton ha creado y sigue creando en el mundo: porque si Breton suministra la planta, para que ésta funcione requiere de otra realidad industrial que produce el producto, luego están los minoristas, continuando con los transformadores de los tableros y por último el distribuidor/usuario final (por ejemplo el que produce cocinas), sin olvidarnos de quien se encarga de la venta; se estima que en la actualidad Bretonstone® de trabajo a unas decenas de miles de personas en el mundo.



Todo el mundo admira y aprecia las obras realizadas en Bretonstone® sin quizás saber exactamente de qué material se trata (comúnmente denominado también simplemente como “Cuarzos”). 
En la actualidad quien desea crear algo especial, innovador, de calidad superior, hace uso de este material selecto, que engloba también la virtud de no apartarse de la tradición: Bretonstone® es el puente entre el pasado y el futuro.
 

Se ha elegido Bretonstone® para realizar aeropuertos (por ejemplo, Dubai ,Londres Heathrow, Amsterdam ), tiendas (Giorgio Armani en New York, Prada en Dubai, Fendi, Ferré, Diesel, Swatch, Montblanc), centros comerciales (Gallerie Lafayette, Sunset Mall Dubai), hoteles (a modo de ejemplo, el Buji Al Arab de Dubai), escuelas, hospitales, centros residenciales, iglesias, mezquitas; desde París a los Estados Unidos, desde los países árabes a China, Malasia, Singapur, Rusia; en Senegal, en Brasil y en Australia.
En cualquier parte del mundo hay un poco de Italia y del que ha pensado, querido, creado, difundido este innovador material, que permite a todos los arquitectos transformar los sueños en realidad: el Cav. Marcello Toncelli.

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